Tras diez meses de interinato, el conservador Mariano Rajoy juró ayer como presidente del Gobierno español ante el rey Felipe VI y se dispuso a preparar la composición del nuevo gabinete, que anunciará el jueves 3.
La toma de posesión de Rajoy, líder del Partido Popular (PP), fue un acto breve al que asistieron los presidentes de las principales instituciones del Estado.
El presidente, que repite en un cargo al que accedió en diciembre de 2011, aseguró en su cuenta de Twitter que asume de nuevo "con lealtad y responsabilidad".
El Congreso de los Diputados eligió a Rajoy el sábado 29, por 170 votos a favor, 111 en contra y 68 abstenciones de otros tantos parlamentarios socialistas para poner fin a diez meses de interinidad.
Ya con competencias plenas, el jefe del Ejecutivo se ha dado a sí mismo hasta el jueves, día 3, para acudir otra vez a La Zarzuela e informar al rey sobre la composición de su nuevo Gobierno antes de hacerla pública.
Los medios de comunicación y los analistas políticos hacen ya cábalas sobre el alcance que tendrán los cambios que hará Mariano Rajoy en su nuevo gabinete.
Todo ello con un escenario en el que, al carece de mayoría parlamentaria, el Ejecutivo deberá contar con un perfil de ministros más dados al entendimiento y al acuerdo con otras fuerzas, en especial los liberales de Ciudadanos y los socialistas (PSOE), que reivindican su capacidad de dialogar pero también de ejercer la oposición.
