El independentismo recupera a partir de ayer el control de las instituciones catalanas, gestionadas por el Gobierno de España desde hace más de medio año para restituir el orden constitucional tras el intento separatista, con el nombramiento de Joaquim Torra como nuevo presidente regional.
Sin embargo, y a pesar de ofrecer "entendimiento" a Torra, el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, le advirtió de que garantizará que en todo momento "cumpla la ley y la Constitución".
"La Constitución española y el resto del ordenamiento jurídico se van a cumplir. Y creo que es bueno para que nadie se llame a engaño que haga esta afirmación", precisó el mandatario español. El nuevo presidente regional de Cataluña, designado para ocupar ese cargo por Carles Puigdemont -actualmente en Alemania huido de la justicia española- fue elegido por mayoría simple con 66 votos, los sumados por los JxCat (centroderecha), formación a la que pertenece, y ERC (republicanos de izquierdas).
