Los barrios orientales de la ciudad septentrional siria de Alepo, asediados por el ejército y controlados por la oposición, están a la espera de que se produzca alguna evacuación de heridos y enfermos, aprovechando la "pausa humanitaria", declarada por Rusia y el Gobierno de Damasco.
De hecho, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) aguarda junto a otras organizaciones humanitarias en esta urbe para sacar a los pacientes de la mitad oriental. "Estamos preparados junto a otras organizaciones humanitarias, como la Media Luna Roja Árabe Siria, para tomar parte en las evacuaciones médicas del este de Alepo y proporcionar asistencia urgente que salve vidas", dijo a EFE la portavoz del CICR, Ingy Sedky, desde esa localidad siria.
"Desafortunadamente -lamentó-, las evacuaciones médicas no han podido producirse ni ayer ni hoy debido a la falta de las garantías de seguridad necesarias para una evacuación segura de enfermos y heridos".
Para Sedky, es "crucial" el consentimiento de todas las partes contendientes en Alepo antes de llevar a cabo dichas evacuaciones, porque, de lo contrario, los pacientes pueden correr un gran peligro.
La ONU reconoció que no había podido comenzar las evacuaciones médicas que tenía previstas para ayer al no disponer ni de garantías de seguridad ni de facilidades para hacerlo, tal y como había solicitado.
La pausa humanitaria entró en vigor el jueves 20, en Alepo, donde la aviación rusa y el ejército sirio suspendieron los bombardeos y disparos de artillería el pasado día 18.
Desde el comienzo de la pausa, "nadie ha salido por ninguno de los corredores humanitarios", dijo a Efe por teléfono el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, quien apuntó que tanto los efectivos gubernamentales como los grupos rebeldes lo están impidiendo.
