Anoche entró en vigor un alto al fuego de 72 horas en Yemen, pactado con la mediación de la ONU, EE.UU. y el Reino Unido, y aceptado por el Gobierno y los rebeldes hutíes chiíes, que ayer hasta antes de la vigencia de la tregua no han cesado las hostilidades.
Horas antes del comienzo de la tregua, el Ejército leal al presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, dijo en un comunicado que llevó a cabo un amplio ataque contra posiciones de los rebeldes y sus aliados en la costa occidental del país, cerca de la ciudad estratégica de Midi, a orillas del mar Rojo.
La nota añadió que las tropas gubernamentales están avanzado hacia Midi, que es además el puerto marítimo yemení más cercano a Arabia Saudí y a la región de Saada, feudo de los rebeldes hutíes en el norte de Yemen.
Destacó que sus fuerzas, apoyadas por la aviación de la alianza militar liderada por Arabia Saudí, tomaron el control de varias posiciones de los rebeldes y que en los combates murieron, al menos, 30 milicianos hutíes. La ONU anunció el 17 de octubre que la tregua será de 72 horas y podrá renovarse, según un comunicado del mediador de la organización para el Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed.
Naciones Unidas aseguró que tanto el Gobierno de Hadi como los rebeldes hutíes se habían comprometido a cumplir el alto el fuego, propuesto en primera instancia por EE.UU. y el Reino Unido.
