Los bombardeos se volvieron a intensificar ayer en Alepo, donde medio centenar de personas ha perdido la vida en las últimas 24 horas, lo que ha coincidido con el anuncio de Rusia sobre "una pausa humanitaria" para el 20 de octubre en esta ciudad del norte de Siria.
Pese a que los ataques aumentaron entre el domingo 16 y ayer en el interior de la urbe, el lugar más castigado por los bombardeos de ayer fue el pueblo de Al Awiyel, a unos 20 kilómetros al oeste de Alepo, donde, al menos, 35 personas fallecieron y 70 resultaron heridas. El portavoz de la Defensa Civil en Alepo, Ibrahim Abu Leiz, explicó a EFE por teléfono que tan elevado número de víctimas se debe a que un primer proyectil impactó en la localidad y, poco después, un avión de guerra no identificado volvió a bombardearla, cuando los equipos de rescate se habían trasladado ya al lugar.
Mientras en el interior de la urbe de Alepo, los barrios de este, controlados por los rebeldes y cercados por el Ejército, tampoco tuvieron un respiro. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 50 personas han perecido en las últimas 24 horas por los bombardeos y disparos de la artillería gubernamental contra los distritos de Al Marye, Al Qataryi, Al Sukari, Bab al Nasr, Karam al Nazaha, Al Mashad, Al Sheij Fares, Masaken Hanano y Al Qatania. La ONG destacó que entre los fallecidos hay, al menos, 18 menores de edad y ocho mujeres, y que tan solo en el barrio de Al Qataryi, al menos, 21 personas murieron.
Abu Laiz, cuya organización está integrada por voluntarios que realizan labores de rescate en áreas fuera del dominio de las autoridades, precisó que, en el caso de Al Marye, las 14 personas que perdieron la vida en esa zona eran miembros de la misma familia, entre los que había ocho menores. El portavoz de los llamados "cascos blancos" detalló que esa área fue atacada con proyectiles sísmicos, que destruyen las instalaciones bajo tierra, donde se refugia la población.
