Los bombardeos se han intensificado en los últimos dos días en la ciudad siria de Alepo (norte), donde, al menos, 55 personas han muerto desde el martes 11 en los distritos del este de la población, asediados por el ejército y controlados por los rebeldes.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos, 11 personas perdieron la vida ayer por los ataques aéreos y disparos de artillería de los efectivos gubernamentales en los barrios de Al Firdús, Al Ansari y Al Zabdie, en la mitad oriental de la urbe.
A estas víctimas mortales se suman 44 personas que fallecieron por los bombardeos de ayer contra las zonas de Bustán al Qasr, Al Firdús y Al Ansari, también en el este, agregó la ONG.
La Defensa Civil siria, un grupo de voluntarios que presta labores de rescate en áreas fuera del control de las autoridades, elevó, por su parte, el número de muertos durante ayer miércoles a 25. En un tuit, los también llamados cascos blancos aseguraron que desde ayer por la mañana se han registrado unos 25 bombardeos en Alepo, donde 25 personas han perdido la vida y otras 45 han resultado heridas.
En declaraciones a EFE por teléfono, el director del Organismo Forense de Alepo Libre, Mohamed Kahil, explicó que los bombardeos se redujeron ayer respecto al martes 8, pero que tan solo en un barrio, el de Al Firdús, hubo ayer decenas de fallecidos por un único ataque aéreo.
"Esto es debido a que Al Firdús es una zona residencial y a que en este bombardeo se emplearon proyectiles más destructivos de lo normal, porque ocasionaron el derrumbamiento de varios edificios y devastaron los refugios subterráneos", indicó Kahil, cuya organización ofrece atención sanitaria en el este de Alepo. Por su parte, la agencia de noticias oficial siria, SANA, informó de la muerte de cinco personas y heridas a otras siete por el impacto de proyectiles lanzados por "organizaciones terroristas".
