HURACÁN
MATHEW es el huracán más fuerte que ha llegado al Caribe en los últimos 11 años, desde el mortífero Katrina, de 2005.
El Gobierno de Haití aumentaron el número de víctimas fatales por el paso del huracán Matthew (de categoría 4) y afirmó que en total murieron unas 300 personas. El reporte anterior señalaba que los fallecidos eran, aproximadamente 130.
Las muertes se produjeron por desplome de viviendas, vuelos de techos de calamina que se convirtieron en proyectiles, caída de árboles y otros.
Matthew impactó a Haití el lunes 3 y dos días después el Gobierno informó que vastas zonas del país permanecen sin electricidad, sin agua potable y telecomunicaciones.
Varias ONG de ayuda internacional advirtieron con la posibilidad del repunte de los casos de cólera por la falta de agua bebible.
El impacto fue mucho más duro en el sur del país. Por ejemplo, alrededor del 80 % de los edificios de Jeremie, la capital del departamento de Grande Anse en Haití, de 30.000 habitantes, quedó destruido, informaron agencias internacionales. Todas las líneas telefónicas y eléctricas quedaron cortadas.
La ciudad de Los Cayos, en la costa suroeste de Haití, está bajo el agua. La mayor parte de las casas de la ciudad han perdido el tejado y son inhabitables, dijo ayer el New York Times.
El miércoles 5, la autoridad electoral del país anunció el retraso de las elecciones presidenciales de Haití, programadas para el domingo, pero no especificaron cuándo se llevarán a cabo.
En su paso por el Caribe, Matthew causó también cuatro muertes en República Dominicana, que comparte con Haití la isla La Española, donde más de 36.500 personas fueron evacuadas.
Está previsto que el huracán llegue a Florida durante la madrugada de hoy.
Tras haber pasado por Cuba, Haití, República Dominicana, Bahamas y otras islas del Caribe, se cree que la madrugada de hoy viernes el huracán impactará en las costas del sur de Florida, donde se han preparado posibles acciones de evacuación, habilitación de albergues, despliegue de personal médico y otros para enfrentar los efectos de los vientos y la lluvia.
La llegada de los huracanes implica el corte de la electricidad y del servicio de agua potable, y muchas veces también de las telecomunicaciones, así como de internet.
En total, 1.5 millones de estadounidenses han sido evacuados, lo que ha provocado embotellamientos en las carreteras del sur de la Florida.
