Los candidatos a la Casa Blanca, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, apuran las últimas horas antes del decisivo primer debate presidencial de mañana en la Universidad de Hofstra, que se espera sea el más visto de la historia, con más de 100 millones de telespectadores. La expectación se encuentra alimentada por el polarizado clima electoral tras una campaña agresiva que no se ha caracterizado por su limpieza.
