La Guardia Nacional de EE.UU. se desplegó ayer en Charlotte (Carolina del Norte) para evitar nuevos disturbios tras la muerte de un afroamericano por disparos de un policía local, mientras avanza una investigación de ese hecho por parte de los funcionarios estatales.
Efectivos de la Guardia Nacional y agentes de la Patrulla de Carreteras llegaron a Charlotte para mantener el orden en una ciudad bajo estado de emergencia, donde el 21 una persona resultó herida de gravedad en las protestas.
