El Ejército sirio comenzó ayer su retirada de la carretera de Castelo, por donde se espera que próximamente entre la ayuda de la ONU para la ciudad de Alepo (norte), tal y como está recogido en el acuerdo de tregua en Siria alcanzado por EE.UU. y Rusia.
"Los soldados han comenzado a retirarse, pero aún no sabemos si esto va a traducirse en algo al final", dijo a EFE el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman. Por su parte, "los rebeldes todavía se mantienen en sus posiciones en los extremos de la carretera", subrayó.
Desde Moscú, las Fuerzas Armadas de Rusia, aliada del Gobierno de Damasco, confirmaron la retirada militar siria.
"Empezó el repliegue de carros blindados a posiciones provisionales. El repliegue es supervisado por drones y representantes de medios informativos", afirmó el coronel Serguéi Kapitsin, comandante del grupo operativo ruso en Alepo, durante una videoconferencia con la capital rusa.
