La institución del Procurador de los Derechos Humanos (PDH) de Guatemala alertó ayer de que restan por evacuar 99 viviendas, con alrededor de 500 personas, en la zona donde esta madrugada se produjo un derrumbe que hasta el momento ha causado una decena de muertos.
Así lo manifestó uno de los responsables de la entidad, Francisco Javier Guarén, quien afirmó que la PDH se encuentra "altamente preocupada" por el riesgo que siguen corriendo las personas que permanecen en la zona o insisten en acceder a ella para recuperar sus pertenencias.
Por ello, pidieron a las autoridades que realicen las gestiones necesarias para conseguir que estas personas "se retiren" del sector de Santa Isabel 2, en el municipio sureño de Villa Nueva. Al menos, 10 personas, entre ellos dos menores, murieron por el deslizamiento causado por las lluvias en esta colonia del sur de Guatemala, mientras todavía se sigue buscando a otro menor desaparecido.
Las copiosas lluvias causaron el hundimiento de un terreno donde se ubica un predio de vehículos pesados y ello causó que un muro de cemento y un contenedor estacionado en el lugar caigan sobre unas viviendas. Los funcionarios habilitaron una escuela como albergue temporal para trasladar a los damnificados.
El 1 de octubre de 2015 un deslizamiento de tierra causó 280 muertos y 70 desaparecidos en El Cambray II, en el municipio de Santa Catarina Pinula, en el sureste de Guatemala.
Mientras tanto, las autoridades esperan terminar de evacuar en las próximas horas a las últimas familias del asentamiento Jesús de la Buena Esperanza, en la periferia norte de la capital, donde las copiosas lluvias pusieron en riesgo 276 humildes viviendas.
El terreno de ese lugar se inclinó 30 grados y lo recomendable para que sea habitable es de 15, explicó en un comunicado la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred). Según los últimos datos oficiales, sin contar la tragedia en Santa Isabel II, la temporada de lluvias iniciada en mayo pasado ha provocado 141 incidentes y 173.685 afectados.
