El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso ayer en Laos endurecer las sanciones contra Corea del Norte tras el lanzamiento de tres misiles de medio alcance llevado a cabo el lunes, pero no cerró la puerta al diálogo con Pionyang.
Obama calificó como una "provocación" que los misiles fueran disparados durante la reunión del G20 en China, en unas declaraciones que ofreció después de una reunión con la presidenta surcoreana, Park Geun-hye.
El mandatario llamó a sus aliados a "implementar sanciones plenamente" y advirtió a Pionyang que sus acciones le aislarán cada vez más del resto del mundo. El presidente de EE.UU. añadió que si Corea del Norte se compromete a desnuclearizarse "las opciones para que haya un diálogo con ellos estarán ahí", pero señaló que las acciones del gobierno norcoreano lo hacen imposible.
Park calificó por su parte las pruebas balísticas como "fundamentalmente amenazadoras". y señaló que acordó con Obama "responder de forma decidida" a cualquier provocación del régimen norcoreano.
Los dos mandatarios se encuentran en Vientián por la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), en la que también participan Australia, China, Japón y la Unión Europea.
ONU
La ONU condenó ayer el nuevo ensayo con misiles llevado a cabo por Corea del Norte, mientras que el Consejo de Seguridad advirtió sobre la posibilidad de adoptar nuevas medidas contra el régimen de Pionyang.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, consideró que los lanzamientos de misiles balísticos al mar de Japón son "claras violaciones" de las resoluciones del Consejo.
"Reiteramos el llamamiento unido de la comunidad internacional a la República Popular Democrática de Corea a cesar las provocaciones y volver al camino de la desnuclearización", señaló Ban a través de su portavoz, Stéphane Dujarric.
Mientras, los 15 países del Consejo de Seguridad analizaron la última acción norcoreana en una reunión de urgencia a puerta cerrada.
Unas horas después del encuentro, el Consejo hizo pública una declaración pactada por todos los miembros en la que "condenó firmemente" el ensayo con misiles y urgió a Corea del Norte a cesar en sus "violaciones" de las resoluciones.
Además, llamó a todos los países a "redoblar sus esfuerzos" para garantizar una aplicación completa de las sanciones vigentes y amenazó con posibles nuevas "medidas significativas" contra Pionyang.
