Un tribunal de Estambul emitió ayer la primera orden de arresto por golpismo contra Fethullah Gülen, el predicador islamista residente en Estados Unidos al que el Gobierno turco acusa de orquestar el fallido golpe del 15 de julio.
El mandato aprobado a petición de la Fiscalía de Estambul, informa la agencia Anadolu.
El tribunal indica que "no hay duda de que el intento de golpe fue un acto de la organización terrorista (de Gülen) y de que fue llevada a cabo por orden de su fundador, el sospechosos Fethullah Gülen".
Asegura que Gülen pretendía cambiar la Constitución para tomar el poder de toda la administración estatal y los cuerpos de seguridad.
Además, argumenta que la organización de Gülen, con muchos seguidores en distintos organismos públicos, buscaba convertirse en un poder político y económico en el mundo, que ejecutó el golpe con un grupo de soldados afines y que durante la asonada se cometieron múltiples crímenes.
El año pasado, ya se emitió una orden de arresto contra Gülen, hasta 2013 estrecho aliado del Gobierno turco, por fundar y dirigir un grupo terrorista, pese a que no hay sentencia judicial ni decisión ministerial que califique de terroristas a las redes de simpatizantes del predicador.
El gobierno de Turquía asegura que solicitó oficialmente a Estados Unidos, donde Gülen vive desde 1999, el arresto y la posterior extradición del predicador y que han enviado pruebas y documentación que muestran su participación en el golpe. Ankara también ha criticado a Washington por exigir pruebas contundentes y ha resaltado que no entregar inmediatamente a Gülen supone protegerlo.
DESTITUCIONES
El Tribunal Constitucional turco decidió ayer la destitución de dos de sus miembros, sobre los que el 18 de julio ya se había abierto una investigación por su supuesta implicación en la fallida asonada golpista producida tres días antes, informó la agencia Anadolu. Los dos jueces expulsados, Alparslan Altan y Erdal Tercan, fueron detenidos tras el intento de golpe de Estado.
El Gobierno turco está inmerso en una amplia operación de detenciones y expulsiones de miembros de las Fuerzas Armadas, la Policía, la Judicatura, el sistema educativo, la prensa y la administración pública en general, para purgar a supuestos seguidores de Fethullah Gülen.
