Rusia denunció ayer un ataque con armas químicas perpetrado presuntamente por un grupo opositor sirio en un barrio residencial de Alepo, la segunda ciudad del país árabe, del que ya ha sido oportunamente informado Estados Unidos.
"Como resultado de dicho atentado terrorista murieron siete personas y otras 23 con síntomas de asfixia y quemaduras han sido hospitalizadas en Alepo", dijo el general Serguéi Chvarkov a medios locales en la base aérea rusa de Latakia (Siria). El mando ruso afirmó que el ataque contra las inmediaciones de la plaza Sajat-Saldal fue realizado el 2 de agosto desde el distrito de Suqari, controlado por un grupo que Washington considera parte integrante de la llamada "oposición moderada" siria. El autor del ataque sería el grupo islamista Nureddin al Zinki, uno de los principales grupos rebeldes en Alepo y que recibe suministros de armamento de EE.UU.
"El Centro Ruso para la Reconciliación ya ha informado a la parte norteamericana sobre el hecho del empleo de sustancias tóxicas por parte de los guerrilleros", agregó Chvarkov.
Aunque en el pasado Rusia ha denunciado en varias ocasiones el uso de arma químicas por parte del grupo yihadista Estado Islámico, las últimas noticias sobre su uso aparecieron cuando fue derribado este lunes un helicóptero ruso con cinco tripulantes a bordo.
Ayer. la Cancillería rusa ya había criticado a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) por no reaccionar ante la denuncia del Gobierno de Damasco sobre el uso de sustancias químicas, en particular cloro, por parte de sus enemigos.
EE.UU. también informó ayer de que está investigando los informes sobre un supuesto bombardeo con gas tóxico perpetrado el lunes en el norte de Siria, que si se confirma, sería algo "extremadamente grave" y una violación de dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
La Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) consideró ayer que las informaciones que apuntan a un uso de armas químicas en Siria son "de gran preocupación" y señaló que continúa examinando cualquier informe creíble de parte de un miembro de la Convención de Armas Químicas.
"Los Estados miembros de la Convención de Armas Químicas consideran el uso de armas químicas por parte de cualquiera en cualquier circunstancia como reprobable y totalmente contrario a las normas legales establecidas por la comunidad internacional", afirmó en un comunicado el director general de la OPAQ, Ahmet Üzümcü.
