3.000
AGENTES de casi todas las ramas de Departamento de Seguridad Nacional, incluido el Servicio Secreto y el FBI vigilan la convención.
Los responsables de la Convención Nacional Republicana en EE.UU. negaron ayer las demandas de la facción "Never Trump" (Nunca Trump) para que los estados votaran con libertad al margen de los resultados de las elecciones primarias del partido, lo que desencadenó fuertes protestas.
La intención de delegados como el senador de Utah, Mike Lee, era que, liberando a los compromisarios, se pudiera forzar una rebelión contra el magnate Donald Trump, que teóricamente tiene el número de delegados necesarios para ser elegido oficialmente aspirante a la Presidencia en la convención.
El caos se apoderó del pleno de la reunión cuando Enid Mickelsen, la presidenta del Comité de Reglas, dio por aprobadas las normas que rigen la convención, en las que se decidió que los delegados votaran en el mismo sentido que lo hizo la mayoría de votantes cuando se celebraron este año las primarias en sus respectivos estados.
Liderados por el senador de Utah Mike Lee y el exfiscal general de Virginia Ken Cucinelli, los delegados rebeldes pidieron que se considerase la posibilidad de que cada estado decidiera por separado dar libertad de voto a sus miembros. La Convención Republicana de Cleveland (Ohio) se echó ayer a andar en un ambiente pacífico con concentraciones en apoyo a Donald Trump y protestas contra el candidato presidencial en medio de fuertes medidas de seguridad.
Los simpatizantes de Trump, que debe ser elegido candidato a la Casa Blanca en la reunión, se concentraron ayer por la mañana a la orilla del río Cuyahoga para escuchar a Alex Jones, una personalidad radiofónica calificada por la ONG Southern Poverty Law Center como "el más prolífico portavoz de teorías conspiratorias del EE.UU. contemporáneo".
Varios asistentes como Nathan Martin, que viajó con amigos desde Pensilvania, portaban armas de fuego protegidos por las permisivas leyes de Ohio y reivindicaron una de sus prioridades para las elecciones presidenciales del 8 de noviembre: que se respete ese derecho, que creen que la candidata demócrata Hillary Clinton quiere eliminar.
