Tres policías fueron asesinados ayer en la localidad de Baton Rouge, en el estado norteamericano de Lousiana, según aseguró el alcalde Melvin "Kip" Holden. El tiroteo fue registrado en las inmediaciones del cruce de la autopista de Airline con la autopista de Hammond, a poco más de un kilómetro de la central de la policía.
El jefe comunal aseguró en una entrevista con la cadena Msnbc que tres policías murieron y entre "cuatro ó siete" han sufrido heridas, y que se están investigando las causas del suceso.
El atacante murió en el enfrentamiento con la policía. Si bien en un principio hubo reportes de otros dos atacantes que "estarían en fuga", el jefe de la policía de Louisiana, Mike Edmonson, informó en conferencia de prensa que solo habría un tirador y que ya no había amenazas activas en Baton Rouge.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en un comunicado que los asesinatos de los tres policías eran actos de "cobardía". "Por segunda vez en dos semanas, oficiales de policía que arriesgan sus vidas por nosotros todos los días estaban haciendo su trabajo y fueron asesinados en un asalto cobarde", dijo.
"Estos son ataques sobre los servidores públicos, las leyes y la sociedad civilizada, y tienen que terminar", agregó.
Según el canal NBC News, oficiales de Policía han sido trasladados al hospital y un sospechoso fue tiroteado.
Aunque la escena del tiroteo fue contenida, la Policía aún no ha detenido al autor de los disparos y advirtió a los residentes locales que permanecieran lejos del lugar, situado cerca de un cruce de autopistas.
La ciudad de Baton Rouge ha sido marcada estas últimas semanas por manifestaciones y episodios de violencia desde la muerte de Alton Sterling, un hombre afroamericano abatido por la policía.
Este nuevo episodio de violencia se produce tan solo dos días después del entierro el viernes 15 de Sterling.
Micah Johnson, el francotirador que mató cinco policías en Dallas afirmó que quería matar policías blancos en venganza por las muertes de afroamericanos.
