El presidente interino de Brasil, Michel Temer, pronosticó ayer que habrá más "armonía" en el Congreso después de la elección del nuevo presidente de la Cámara Baja, el diputado derechista Rodrigo Maia.
Maia, del partido Demócratas (DEM) y un aliado de Temer, fue elegido en la víspera tras la renuncia la semana pasada del polémico legislador Eduardo Cunha, principal arquitecto del proceso de destitución contra la presidenta suspendida Dilma Rousseff.
Temer evitó celebrar de manera directa la victoria de Maia, aunque conmemoró la "armonía interna" y la "distensión" que se ha respirado en el Congreso después de la renuncia como presidente de Cunha, quien mantiene su escaño como diputado.
"Tendremos más armonía, lo que será muy útil para el Ejecutivo. Particularmente en el caso del Ejecutivo es necesario tener el apoyo del Legislativo, sin él es difícil gobernar", aseguró Temer. Maia se impuso la noche del miércoles en una segunda votación por 285 votos a 170 a Rogério Rosso, del Partido Social Democrático (PSD) y quien era considerado delfín de Cunha, acusado de beneficiarse de la red de corrupción enquistada en la petrolera estatal Petrobras.
