Una veintena de civiles perdió la vida ayer y decenas resultaron heridos en un bombardeo de aviones de guerra contra una zona del norte de Siria, fronteriza con Turquía, durante la última jornada de la tregua de 72 horas iniciada hace dos días.
Según datos del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, 23 personas, entre ellas nueve mujeres y una menor, murieron por el ataque aéreo en el pueblo de Darkush, en el norte de la provincia septentrional de Idleb y limítrofe con territorio turco.
