El presidente del PP y jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, reclamó ayer el derecho de su partido a encabezar el nuevo Gobierno tras ganar los comicios del domingo 26, aunque todavía se encuentra lejos de la mayoría para gobernar y necesita pactar, un apoyo que le niegan los partidos de la oposición.
Los comicios de ayer dieron como ganador al Partido Popular, con 137 escaños -14 más que en 2015- seguido del socialista PSOE, con 85 -cinco menos-, Unidos Podemos -se mantiene en 71-, y los liberales Ciudadanos con 32 -ocho menos-. Rajoy cree que la subida en la repetición de elecciones en España legitima su liderazgo y anunció una ronda de contactos con el resto de partidos políticos, cuando regrese de la cumbre de la UE, que comienza mañana en Bruselas.
"Mi mano sigue estando tendida para formar ese Gobierno que garantice la estabilidad que España necesita", proclamó ayer el jefe del Ejecutivo, que pese a su mayoría, necesita pactar con alguna otra formación para superar la sesión de investidura.
La repetición de elecciones ha variado la representación de los partidos con respecto a los comicios de hace seis meses, pero el Parlamento español se mantiene muy fragmentado y el bloqueo inicial de los partidos a facilitar un gobierno del Partido Popular se repite de nuevo.
El presidente del PP recalcó que "urge formar un gobierno".
