El Reino Unido asimila la decisión tomada el jueves en referéndum de abandonar la Unión Europea entre presiones de los líderes europeos para empezar a negociar "cuanto antes" la salida del club comunitario.
El primer ministro británico, David Cameron, evitó hacer declaraciones al participar en su primer acto oficial después de anunciar ayer su dimisión, que no tendrá efecto hasta que el Partido Conservador elija a un nuevo líder en su congreso anual el próximo mes de octubre. Cameron, que defendió la permanencia en la UE durante la campaña, dijo el viernes que quiere dejar la negociación con Bruselas en manos de su sustituto, pero los dirigentes comunitarios le instaron a no demorarse en activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que regula la marcha de un Estado miembro.
La ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, ha expresado por su parte su decepción por el voto favorable a la salida de la UE y dijo que un nuevo referéndum de independencia en la región es en consecuencia "altamente probable". Sturgeon reveló que pedirá iniciar "conversaciones de inmediato" con las instituciones europeas para "proteger el lugar de Escocia en la UE".
