Corea del Norte logró ayer lanzar con relativo éxito su potente misil de medio alcance Musudan tras varios intentos fallidos, lo que supone un peligroso avance en su programa de proyectiles balísticos que podría acarrear más sanciones internacionales.
En un intervalo de dos horas el Ejército Popular norcoreano disparó dos de estos misiles. El primero explotó en el aire tras recorrer 150 kilómetros, según estimaron fuentes militares de Seúl, que consideraron la operación un fracaso.
Sin embargo, el segundo Musudan cubrió un rango de unos 400 kilómetros, informó el Ministerio de Defensa de Seúl, y fuentes militares aseguraron que el proyectil llegó a alcanzar la exosfera al ascender hasta una altitud de un millar de kilómetros. A la espera de un análisis más detallado sobre la trayectoria del misil los expertos han calificado el lanzamiento como un éxito -prueba de ello es la impresionante altura alcanzada- aunque solo parcial, debido a que el rango máximo del Musudan se estima en hasta 4.000 kilómetros.
