La justicia argentina condenó ayer a 13 años de cárcel a los dos encargados de un taller textil clandestino cuyo incendio, en 2006, acabó con la vida de seis bolivianos; entre ellos, cinco menores de edad, y pidió investigar a los dueños de las marcas para las que fabricaban.
El Tribunal Oral Criminal número 5 de Buenos Aires condenó a Juan Manuel Correa y Luis Sillerico Condori por su responsabilidad en las seis muertes y por reducción a la servidumbre de sus trabajadores, confirmó la asociación Simbiosis Cultural, formada por personas bolivianas que trabajan en talleres textiles.
Pidió investigar penalmente, a Jaime Geiler y Daniel Fischberg, propietarios de las marcas de ropa para las que trabajaba el taller, y a los policías y funcionarios que pudieron tener responsabilidad en el hecho.
En marzo de 2006, Wilfredo Quispe (15 años), Elías Carbajal (de 10), Luis Quispe y Rodrigo Quispe (ambos de cuatro años), Harry Rodríguez (de tres) y la joven Juana Vilca, de 25, que estaba embarazada, murieron en el incendio de un taller del barrio porteño de Caballito, donde trabajaban y vivían unas 60 personas en condiciones serviles.
