Las Fuerzas Armadas de Filipinas han llevado a cabo una intensa ofensiva de cinco días contra una formación islamista conocida como el "grupo Maute" y en la que han muerto, al menos, 54 insurgentes y dos soldados en la provincia de Lanao del Sur, al sur del país, informaron ayer fuentes oficiales.
El operativo militar ha ocurrido al final del mandato del presidente saliente, Benigno Aquino, quien será sustituido a finales de junio por Rodrigo Duterte, ganador de las elecciones del 9 de mayo.
"Por desgracia, en las operaciones han muerto dos de nuestros soldados y 10 han resultado heridos, mientras que tenemos información de que han fallecido otros 54 insurgentes", dijo a EFE Filemon Tan, portavoz del Comando de las Fuerzas Armadas de Mindanao Occidental, la región donde se desarrollan los enfrentamientos.
Según explicó la fuente en conversación telefónica, se han podido recuperar los cadáveres de 37 de los miembros del "grupo Maute", mientras que los "informes de inteligencia" apuntan que han muerto, al menos, 14 rebeldes más.
La milicia, que empezó a operar en la provincia de Lanao del Sur en los últimos meses, está encabezado por los hermanos Abdullah y Omar Maute, que supuestamente están relacionados con la organización terrorista islámica Yemaa Islamiya, presente en varios países del Sudeste Asiático.
El mes de marzo, el Ejército de Filipinas ya se enfrentó a esta agrupación rebelde en la misma zona durante 10 días en los que hubo 45 muertos, 42 de ellos rebeldes y tres soldados.
Después, en abril, el "grupo Maute" apresó a seis trabajadores de un aserradero en la localidad de Butig, en Lanao del Sur, a los que acusaron de ser informantes de los militares, y decapitó a dos de ellos.
