Moscú y Kiev lograron ayer en Berlín alcanzar un acuerdo para frenar la violencia en el este de Ucrania, pero se mostraron incapaces de hacer avanzar el apartado político del proceso de paz pergeñado en el Acuerdo de Minsk.
Al término del encuentro entre los ministros de Exteriores de Rusia y Ucrania, Serguéi Lavrov y Pavló Klimkin, y con la mediación de sus homólogos alemán y francés, el anfitrión habló de un encuentro con luces y sombras.
