El rey Felipe VI disolvió ayer el Parlamento español y convocó nuevas elecciones ante la falta de pactos para formar Gobierno, y se abre de nuevo la carrera electoral para los partidos políticos, que aspiran a mejorar los últimos resultados.
Aunque todavía no comenzó oficialmente la campaña para los comicios a celebrarse el 26 de junio, los principales partidos puesieron en marcha su “maquinaria electoral”, con los tradicionales reproches a sus adversarios.
Sin embargo, hasta ahora las encuestas indican que los resultados de las próximas elecciones serían muy parecidos a los del 20 de diciembre de 2015, cuando ningún partido consiguió mayoría suficiente para gobernar.
En esos comicios, el Partido Popular (PP, centroderecha) obtuvo 123 escaños, los socialistas (PSOE) 90, seguidos de dos nuevos partidos en el escenario político: Podemos (izquierda), con 69 escaños, y Ciudadanos (liberales), con 40.
