Los 101 refugiados sirios del segundo “pasillo humanitario”, la iniciativa de la asociación católica San Egidio y de las Iglesias evangélicas, llegaron desde Beirut al aeropuerto de Fiumicino en Roma, donde podrán rehacer su vida tras haber pasado varios años en campos o hacinados en casas.
Se trata de 37 familias de sirios, algunas de ellas cristianas caldeas, y una iraquí, que han sido seleccionadas debido a criterios de “vulnerabilidad” como las graves enfermedades de sus hijos o por ser mujeres solas.
En los pasados meses, la Comunidad de San Egidio se dedicó a seleccionar los casos más graves y este grupo, que se une a los 93 del febrero, se caracteriza por el gran número de niños, 44 menores de edad y diez mujeres que viajan solas con sus hijos o con nietos. Para estas familias acabó el éxodo.
