La evacuación de unos 500 civiles sirios, en su mayoría heridos y enfermos, de cuatro localidades asediadas empezó ayer en el marco de un acuerdo entre los rebeldes y el régimen, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
De acuerdo con este pacto, salieron 250 civiles en autobuses de las localidades chiíes de Fua y Kefraya, en la provincia septentrional de Idleb y asediadas por los rebeldes, a cambio de que un número similar salga también de las localidades de mayoría suní de Al Zabadani y Madaya, en las afueras de Damasco y cercadas por el régimen.
Una de las ambulancias de la Media Luna Roja fue atacada por hombres armados, aunque se desconoce si los disparos causaron víctimas.
Las fuerzas del régimen y los rebeldes se han lanzados acusaciones recíprocas sobre la autoría de este ataque, según el Observatorio.
Esta evacuación se produce gracias a un acuerdo logrado con la mediación de la Media Luna Roja y el auspicio de la ONU. Un total de 4.500.000 personas residen en zonas de difícil acceso en Siria, que incluyen a 400.000 que habitan en áreas cercadas.
