Casi medio siglo después de haberla ocupado tras arrebatársela a Siria en la Guerra de los seis días de 1967, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reivindicó ayer la soberanía de su país sobre el Golán, en lo que aparenta ser un cambio de la postura oficial israelí sobre esta materia.
"Ha llegado el momento de que la comunidad internacional reconozca la realidad", dijo Netanyahu en una insólita reunión que celebró con su Consejo de Ministros en uno de los lugares más emblemáticos de la meseta del Golán: la planicie de Gamla, foco de una histórica revuelta judía contra el Imperio Romano hace casi dos milenios. Se trata de la primera vez que un primer ministro israelí reivindica abiertamente la soberanía sobre ese territorio de forma tan enérgica y que asegura que no será devuelto.
