El presidente argentino, Mauricio Macri, aceptó la renuncia del juez federal Norberto Oyarbide, presentada por el magistrado la semana pasada, tras 21 años en el cargo, y oficializada ayer con su publicación en el Boletín Oficial.
A través de un comunicado difundido en su cuenta de la red social Facebook, en la que criticó duramente al magistrado, Macri había anunciado que aceptaba la dimisión de Oyarbide como responsable del juzgado nacional en lo criminal y correccional número cinco de la capital argentina.
"Lo hago con doble sensación: por un lado tengo el alivio porque damos un paso para mejorar la justicia de nuestro país. Saber que este señor no va a fallar más nos debe dar una gran tranquilidad a todos", sostuvo en el texto.
"Por el otro, comparto la sensación de muchos de las ganas de que pase por el proceso de juicio político que venimos reclamando hace tiempo. El problema es que sabemos que ese es un proceso largo y de resultado incierto, mientras conserva sus fueros impidiendo que lo investiguen judicialmente, y además sigue siendo juez", agregó.
