El exministro argentino de Economía (2013-2015) Axel Kicillof rechazó ayer que existiera algún delito en las operaciones en el Banco Central durante su gestión y remarcó que la causa que investiga presuntas irregularidades en el organismo se trata de "un caso de denuncia política armada".
El actual diputado se expresó así ante los medios de comunicación tras presentar un escrito ante el juez federal Claudio Bonadio, que le había citado a declarar hoy en el marco de la investigación, en un tribunal de Buenos Aires.
"Lo primero que se observa (en el expediente) es que no hay ningún delito ni de corrupción ni de cohecho. (A) ningún funcionario ni del Banco Central ni del Poder Ejecutivo no hay acusación de corrupción", señaló.
Bonadio investiga millonarias pérdidas ocurridas en la institución bancaria durante el tramo final del segundo mandato de la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015), quien está citada a declaración indagatoria. La causa parte de una denuncia presentada en 2015, cuando aún Fernández presidía el Ejecutivo, contra el extitular del Banco Central Alejandro Vanoli.
