RUPTURA
El partido del Movimiento Democrático Brasileño afirmó que anunciará su decisión de romper con el Gobierno el 29 de marzo.
La Cámara de los Diputados de Brasil celebró ayer una sesión extraordinaria para acelerar el trámite para llevar adelante un juicio político a la presidenta, Dilma Rousseff, según informaron fuentes del poder Legislativo.
El presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, anunció que el organismo legislativo celebrará sesiones de lunes a viernes, dos días más de lo habitual, con el objetivo de acortar los plazos del posible juicio político que puede llevar a la destitución de la presidenta Rousseff.
La mandataria tiene un plazo de diez sesiones parlamentarias para presentar su defensa ante la comisión especial que determinará si existen méritos jurídicos para procesarla.
Las acusaciones contra Rousseff, formuladas por juristas y cuatro partidos de la oposición, se fundamentan en unas supuestas irregularidades cometidas por el Gobierno entre 2014 y 2015 en sus balances, de los que supuestamente ocultó unas millonarias deudas acumuladas con la banca pública.
Sin embargo, el trámite será netamente político y la correlación de fuerzas será decisiva en un Parlamento, en el que el apoyo a la mandataria mengua cada semana.
La Cámara de Diputados aprobó el pasado jueves 17 la instalación de la comisión que decidirá la suerte de la mandataria, que está compuesta por 65 diputados de partidos de todo el arco parlamentario, y a continuación notificó a Rousseff de forma oficial para que prepare su defensa.
