Costa de Marfil trata de recuperarse del ataque perpetrado ayer por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) contra un complejo hotelero de una famosa zona costera en el que murieron 16 personas, entre ellas cuatro europeos, y otras 22 resultaron heridas.
Los hoteles de la popular playa de Grand Bassam amanecieron ayer desérticos y sin ningún huésped, ya que todos ellos abandonaron de inmediato la zona atemorizados por el ataque.
El domingo, al menos, seis atacantes armados con fusiles kalashnikov y granadas irrumpieron en la primera línea de playa y al grito de "Allahu akbar" (Alá es grande) empezaron a disparar indiscriminadamente contra hoteles como el Étoile du Sud o La Taverne. A esa hora, un gran número de personas se encontraban en la arena, jugando al fútbol.
