La intención del régimen sirio de poner la continuidad de Bachar al Asad como una "línea roja" en las conversaciones de paz se topó ayer con el rechazo de Estados Unidos y de sus socios europeos, que la calificaron como una "provocación".
Las negociaciones deben de comenzar dentro de solo unas horas en Ginebra, pero en ellas, a juicio de los países occidentales, habrá que abordar una transición política en paz como única salida viable a la situación de Siria.
Para armonizar sus estrategias de cara a las trascendentales conversaciones -que por primera vez se celebrarán en un contexto de disminución de la violencia gracias al alto al fuego-, los representantes diplomáticos de EE.UU., Reino Unido, Alemania, Italia y la Unión Europea (UE) se reunieron ayer en París.
