Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reunirán mañana con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, con la esperanza de arrancarle un compromiso oficial de repatriación sistemática de migrantes que no sean sirios y que no tengan derecho a recibir asilo.
El objetivo encaja con el último enfoque adoptado por la UE para atajar la crisis migratoria -convencer a las personas sin derecho a asilo de que no emprendan el viaje-, y viene a completar los compromisos que ya asumieron Ankara y Bruselas en 2015 para reducir las llegadas irregulares a cambio de 3.000 millones de euros, que en su gran mayoría no han llegado a materializarse.
El flujo de los Balcanes alcanzó las 880.000 llegadas en 2015 y 128.000 entre enero y febrero de este año.
