El Gobierno ruso admitió ayer la muerte de los 26 mineros atrapados en una mina de carbón en el norte del país, donde otros seis operarios perdieron la vida en la madrugada en una fallida operación de rescate.
"Hay muchos muertos. No hay esperanza de que las 26 personas que se encuentran en la mina estén vivas. Se puede decir, que las víctimas mortales ascienden a 36", informó Arkadi Dvorkovich, viceprimer ministro ruso, a la prensa local.
Además de los 26 mineros atrapados bajo tierra y de los seis operarios de los servicios de emergencias, otros cuatro trabajadores ya habían muerto desde que tuvo lugar el accidente este jueves. "Estamos ante una grave catástrofe para Rusia y para nuestro sector del carbón", subrayó Dvorkovich.
En el momento del accidente 110 mineros se encontraban bajo tierra.
