El Gobierno de Colombia y las FARC llegaron a un acuerdo para superar la crisis desatada por las imágenes de negociadores de la insurgencia en un acto público en una aldea colombiana escoltados por guerrilleros armados, y buscarán acelerar los diálogos para firmar la paz "lo antes posible".
En un comunicado leído ayer en la capital cubana, representantes de los países garantes del proceso de paz, Cuba y Noruega, anunciaron que las partes han alcanzado un acuerdo para "superar diferencias recientes y normalizar las conversaciones", aunque no concretaron fecha de regreso.
Tampoco precisaron cuándo ni cómo volverán a Cuba el jefe negociador de las FARC, alias "Iván Márquez" y el guerrillero "Joaquín Gómez", a quienes se acusó de violar las reglas acordadas con el Gobierno en torno a sus viajes a Colombia para hacer "pedagogía de paz" entre sus filas. Según el Gobierno, los negociadores de la insurgencia rompieron el acuerdo de no entrar en cascos urbanos, establecer contactos con población civil y hacer manifestaciones políticas. "Se continuarán cumpliendo todos los compromisos adquiridos por las partes respecto a medidas de desescalamiento y fomento de la confianza", indica el texto divulgado hoy en la capital cubana.
El jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, señaló en otro comunicado que su equipo regresará a La Habana.
Planifican futuras reuniones
En la primera reunión que mantengan después del atolladero vivido en la última semana, las dos delegaciones buscarán acelerar los diálogos de paz "con el compromiso de continuar agotando al máximo y con la mayor eficacia los acuerdos y las conversaciones con el ánimo de lograr el acuerdo final tan pronto como sea posible", según dijo De la Calle desde Bogotá.
El jefe negociador agregó que esa conversación "será sobre la forma de continuar impulsando al máximo la búsqueda de un acuerdo, ojalá el 23 de marzo", fecha acordada por las partes para concluir las negociaciones de paz.
En ese encuentro, también se trabajará "en ajustar los protocolos" que rigen las visitas de las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) al país para explicar los preacuerdos alcanzados en La Habana, motivo del polémico viaje realizado la semana pasada por varios delegados guerrilleros.
Aunque el proceso de paz de Colombia se encuentra ya en la fase final, la semana pasada estalló una nueva polémica cuando el presidente Juan Manuel Santos suspendió las visitas de los negociadores de la guerrilla a sus campamentos para hacer "pedagogía de la paz" entre sus filas.
El anuncio de Santos se produjo después de que se divulgaron unas imágenes en las que se ve a alias "Iván Márquez" y "Joaquín Gómez", en un acto público con civiles en la aldea de Conejo, departamento de La Guajira, escoltados por guerrilleros armados; una violación según el Ejecutivo de las reglas acordadas de no tener contacto con la población civil, ni hacer manifestaciones políticas.
