La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo ayer que "todo lo que tiene que ver" con el brote de virus del Zika y su posible relación con casos de microcefalia y el Síndrome Guillain Barré "es difícil" porque no se entiende la causalidad y se carece de pruebas eficientes de diagnóstico, entre otros factores.
"No entendemos la causalidad, no disponemos de buenos diagnósticos y no tenemos manera de decirle a la gente con exactitud si estuvieron infectados en el pasado", declaró el director para emergencias sanitarias de la OMS, Bruce Aylward.
Señaló que también "las medidas de control son complicadas" y que, como ocurrió recientemente con la epidemia del ébola, "la clave está en que las comunidades se impliquen y confíen en las medidas que se requieren para controlar la enfermedad".
El experto, que tiene la responsabilidad de la respuesta a los brotes epidémicos de alcance internacional, reveló que últimamente ha aumentado "la acumulación de evidencias" que apuntan a una relación entre el zika y casos de microcefalia, pero dijo que solo a mediados de año podrá aclararse esta cuestión.
