El ministro de Salud argentino, Jorge Lemus, calificó ayer de "preocupante" la situación en el continente por el avance del virus del Zika, aunque en Argentina solo se ha detectado hasta el momento un caso, correspondiente a una mujer que se había contagiado en Colombia.
"Todavía no tenemos ningún caso autóctono pero podría pasar", admitió ayer Lemus en declaraciones al canal televisivo TN.
El titular de la cartera de Salud hizo hincapié en que ha sorprendido a todos los Gobiernos de la región la velocidad de expansión de esta enfermedad, que se contagia a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti, también transmisor de dengue y chikunguña.
Este jueves 28, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el crecimiento del zika en América Latina era "explosivo".
Lemus explicó que aunque las fronterizas provincias de Misiones y Formosa (noreste) han declarado emergencia por brote de dengue y hay casos autóctonos de esa enfermedad también en otras provincias, "la posibilidad de tener muertes es muy lejana" debido a la única cepa detectada de esa afección en Argentina.
Por el contrario, el zika "produce daño desde la primera afección", porque provoca "malformaciones congénitas y síndromes neurológicos con alta mortalidad", subrayó Lemus.
BRASIL
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó ayer que su país, uno de los mas afectados por el virus del Zika, "ganará la guerra contra el mosquito" Aedes aegypti, transmisor de esa enfermedad y también del dengue y el chikunguña.
"Ahora estamos perdiendo la lucha contra el mosquito. Mientras se reproduzca perdemos la lucha, pero vamos a ganar la guerra contra el mosquito", declaró Rousseff a periodistas tras visitar un Centro de Coordinación y Control de enfermedades situado en Brasilia.
La mandataria explicó que el Gobierno decidió comenzar a partir de ayer una "movilización" que incluye una profunda limpieza en todos los organismos públicos del país, que serán recorridos por agentes de salud dedicados a localizar criaderos del mosquito.
En esa "gran movilización" participarán también cerca de 220.000 soldados de las Fuerzas Armadas, pero Rousseff alertó que eso no bastará si no se cuenta con la colaboración de cada ciudadano.
"Los soldados, los científicos, la persona que limpia una calle, las dueñas de casa, todos tenemos que estar preocupados con esto", dijo la mandataria, quien aseguró que, a falta de una vacuna contra esos virus, "hay que exterminar los criaderos de mosquitos".
