Las negociaciones de paz para Siria podrán empezar en los próximos dos o tres días en Ginebra tras la esperada decisión de la principal alianza opositora de participar en ellas con una delegación que será la interlocutora de la enviada por el gobierno.
La dudas y vacilaciones de la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN) de la oposición siria sobre su participación se habían convertido en el mayor obstáculo para el comienzo real del proceso negociador, que se desarrollará de manera indirecta.
Las delegaciones trabajarán en espacios distintos y la comunicación entre ellas estará a cargo del mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.
Esta tercera conferencia de paz para acabar con la guerra civil en Siria debía haber empezado el pasado lunes, pero se retrasó hasta ayer.
Incluso así tuvo que empezar con la sola presencia de la delegación gubernamental y de algunos representantes de la sociedad civil siria.
El régimen sirio, secundado por Rusia, había cuestionado a ciertos miembros de la delegación opositora y catalogado de "terroristas" a las organizaciones que representan.
A una pregunta sobre si esta cuestión ha quedado resuelta, De Mistura respondió que las prioridades que se tienen que discutir son "la gobernabilidad, una nueva constitución y elecciones bajo supervisión de la ONU".
Agregó que además de las invitaciones a las delegaciones en conjunto, su equipo envió "invitaciones individuales a varias personas cuyas voces creemos que es importante escuchar para guiar de la mejor manera nuestras discusiones", aunque no ofreció detalles de la lista de invitados.
Rusia, el aliado más poderoso del Gobierno sirio, se ha opuesto reiteradamente a la presencia en la delegación opositora de líderes de los grupos Ahrar al Shams (Movimiento Islámico de los Libres del Sham) y Jaish Al-Islam (El Ejército del Islam), a los que acusa de haber atacado con misiles su embajada en Damasco.
En cambio, durante estas consultas políticas sí se buscarán "mejoras para el pueblo sirio, lo que significa reducir la violencia, los bombardeos y conseguir un alto el fuego", comentó de Mistura en una comparecencia ante la prensa.
"El tema del acceso a todas las áreas y especialmente a las que están sitiadas será parte de las discusiones", agregó, tras indicar que hay, al menos 14 localidades en esta situación, algunas cercadas militarmente por el gobierno, otras por grupos rebeldes y otras por el grupo terrorista Estado Islámico (EI).
