El Consejo de Seguridad de la ONU aceptó ayer la solicitud de supervisar el fin del conflicto en Colombia y aprobó la creación de una misión de observadores para participar en la verificación del alto al fuego y el desarme.
Por unanimidad, el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas adoptó la resolución 2261, un texto por el que se establece una operación política que participará en el mecanismo tripartito de supervisión del cese de la violencia pactado por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El Consejo de Seguridad acordó que la misión tendrá un mandato de 12 meses, aunque prorrogable si así lo solicitan las partes, y encargó al secretario general, Ban Ki-moon, comenzar los preparativos "inmediatamente". Ban deberá presentar los detalles de la operación, que formarán observadores internacionales desarmados, como muy tarde en los 30 días siguientes a la firma definitiva del acuerdo de paz.
Tal y como pactaron el Ejecutivo y las FARC en La Habana, se espera que los expertos procedan de países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Una vez en marcha, Ban deberá informar al Consejo de Seguridad sobre el cumplimiento del mandato de la misión cada 90 días. La decisión de ayer llegó acompañada de un gesto de unión poco habitual en Naciones Unidas, pues los 15 miembros del Consejo decidieron copatrocinar la resolución, algo que solo ha ocurrido en 14 ocasiones en 70 años de historia de la organización.
El canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, presidió la reunión y la calificó de "histórica", considerando "importantísimo" el paso dado por el Consejo.
"Hoy es un día muy importante para Colombia. Con la resolución que adopta hoy el Consejo vemos esa luz que cada día se acerca más para el fin del conflicto", aseguró ayer la ministra de Exteriores colombiana, María Ángela Holguín.
