El fiscal, la Abogacía del Estado y la defensa de Cristina de Borbón, hermana menor del rey de España, Felipe VI, pidieron ayer el sobreseimiento de la acusación que ha llevado a la infanta al banquillo de los acusados por el "caso Nóos", que juzga el desvío de fondos públicos a una entidad presidida por su marido.
Cristina de Borbón acaparó ayer el foco de atención de la vista oral del juicio sobre la actividad del Instituto Noos, una fundación sin ánimo de lucro presidida por su marido, Iñaki Urdangarín, con la que él y sus socios supuestamente se apropiaron de 6.6 millones de dólares de las arcas públicas españolas y posteriormente lo drenaron a sus patrimonios a través de un entramado societario.
Es la primera vez que un miembro de la familia real española se sienta ante un juez, en este caso la infanta está imputada por su presunta cooperación en los delitos fiscales de su marido, que está acusado de tráfico de influencias, malversación, prevaricación, fraude, estafa, falsedad, delitos contra Hacienda y blanqueo de capitales.
La infanta, que a pesar de las presiones, no renuncia a sus derechos dinásticos -el Rey Felipe VI le quitó el título de Duquesa de Palma-, llegó junto a su marido al edificio especialmente habilitado para el macrojuicio que se celebra desde ayer en Palma (capital del archipiélago mediterráneo).
