Los equipos de rescate trabajaban ayer contrarreloj en el parque industrial de Shenzhen (sur de China), donde un desprendimiento enterró el domingo a 91 personas, según las últimas cifras, aunque sigue habiendo confusión en torno a ese número de víctimas y a las causas del accidente.
Los funcionarios de esa ciudad vecina a Hong Kong, centro de la industria tecnológica de China, informaron de que el deslizamiento de tierras afectó en distinto grado a 33 edificios del parque industrial Hengtaiyu.
