La nueva mayoría opositora que asumirá en enero el control de la Asamblea Nacional se prepara para impulsar una serie de reformas que incluirán cambios a lo interno del poder legislativo y la modificación de algunas leyes fundamentales como la del Banco Central de Venezuela.
Entre las primeras acciones la oposición espera aprobar una reforma del reglamento de debates de la Asamblea Nacional, anunció Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la coalición de la Mesa de la Unidad Democrática. Será para "normar el debate, no para coartarlo", dijo sin ofrecer detalles.
Durante los últimos años la mayoría oficialista del congreso impulsó una serie de reformas en el reglamento de debates que limitaron las discusiones.
Sobre la forma cómo será elegida la nueva directiva del Congreso, Torrealba indicó que se respetarán los mecanismos parlamentarios, y adelantó que el oficialismo, que tiene 46 escaños, "debe tener presencia porque es el deber ser parlamentario". Por más de una década el oficialismo controló por completo la directiva de la Asamblea Nacional.
De acuerdo al primer boletín del Consejo Nacional Electoral, la oposición logró 99 diputados, pero la alianza opositora afirmó este lunes que la cifra subió a 112. Antes de asumir sus funciones el 5 de enero la mayoría opositora constituirá esta semana cuatro comisiones en las áreas económica, social, de seguridad, e institucional que prepararán una serie de normativas para atender de manera urgente problemas claves como la desbordada inflación, que los analistas estiman que ya alcanzó los tres dígitos, el desabastecimiento de productos básicos y la creciente delincuencia.
El diputado electo, José Guerra, dijo a la DPA que el nuevo Congreso impulsará, entre sus primeras acciones, una reforma a la ley del Banco Central de Venezuela para que el instituto emisor retome su autonomía y cese el "dinanciamiento del déficit fiscal". Guerra dijo que se promoverá una ley especial para darles título de propiedad a las personas que han obtenido viviendas a través del programa estatal conocido como la "Gran Misión Vivienda Venezuela".
La oposición también le dará prioridad a una ley de amnistía para lograr la liberación de los llamados "presos políticos" entre los que se incluye el dirigente encarcelado Leopoldo López que fue condenado en septiembre a casi 14 años de cárcel.
LEDEZMA
Expresidentes de Colombia, Bolivia, Panamá y Costa Rica intentaron ayer sin éxito visitar al alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, que se encuentra bajo arresto domiciliario desde principios de año y a la espera de que se inicie un juicio por una supuesta conspiración contra el Gobierno.
"Quisimos venir a visitar al alcalde, no tuvimos chance, no tuvimos oportunidad de hacerlo, le dejamos todo nuestro afecto y nuestro cariño", dijo a periodistas el exmandatario costarricense Miguel Ángel Rodríguez desde las puertas de la casa de Ledezma en el este de Caracas.
"Hemos estado esperando y nunca se nos dio el permiso para entrar", agregó el político centroamericano como respuesta al porqué no pudieron visitar al alcalde. El exgobernante colombiano Andrés Pastrana recordó, por su parte, que en mayo pasado logró visitar a Ledezma "sin ningún problema" y que, aunque "unas veces se puede y otras no", espera que esta situación cambie. El exmandatario boliviano Jorge Quiroga dijo que mañana intentarán visitar al dirigente opositor Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, condenado a casi 14 años de cárcel por delitos asociados a la violencia desatada tras una marcha antigubernamental a principios de 2014.
"Vamos a verlo, nosotros venimos con buena voluntad, tranquilidad, cuando se puede se puede, cuando no se puede no se puede", dijo.
Quiroga, Pastrana, Moscoso y Rodríguez, en compañía de los también expresidentes Luis Alberto Lacalle (Uruguay) y Laura Chinchilla (Costa Rica), viajaron a Venezuela para acompañar a la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el marco de las elecciones.
