El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, afirmó ayer que el Gobierno estadounidense considera "todas y cada una de las opciones" posibles para acabar con el conflicto interno que sufre Siria desde hace cuatro años.
"No ha habido una sola idea para abordar el conflicto sirio que no haya sido objeto de escrutinio dentro de la Administración", aseveró el jefe de la diplomacia estadounidense.
En un discurso en el Instituto para la Paz de EE.UU., el secretario de Estado aseguró que "no hay duda" de que cuanto más tiempo dure la guerra civil en el país árabe, más difícil será su recuperación. No obstante, Kerry reiteró que el camino y la prioridad del Gobierno estadounidense para tratar de lograr una solución al conflicto sirio pasa por construir las condiciones propicias para una transición política que acabe con el régimen de Bachar al Asad.
"Pedirle a la oposición que confíe en Al Asad o que acepte el liderazgo de Al Asad simplemente no es una petición razonable, es un comienzo fallido. Nosotros y nuestros aliados creemos que no habrá paz posible si no se acaba con el Estado Islámico (EI) y Al Asad sigue en el poder", afirmó.
Insistió en que sin "una verdadera transición" la lucha interna continuará en Siria "y la guerra no acabará nunca".
"No puedo decir esta tarde que estemos en el umbral de un acuerdo global, queda aún mucho trabajo por hacer", reconoció el diplomático.
