La comisión que investiga el siniestro del avión ruso en Egipto aseguró ayer que no se puede adelantar una hipótesis sobre la causa del suceso, además que criticó no haber recibido informaciones de inteligencia de otros países.
"Hasta el momento no hemos llegado a ninguna conclusión", subrayó el jefe del comité, Aiman al Muqadem.
Al Muqadem insistió, en la línea del discurso del gobierno egipcio, en que "los datos preliminares no permiten aún determinar el motivo de la desintegración" del avión Airbus de la compañía rusa MetroJet, que se estrelló con 224 pasajeros a bordo en el Sinaí. Reino Unido y Estados Unidos apuntaron de forma directa la posibilidad de que hubiera una bomba en el interior del avión, mientras que uno de los investigadores dijo a medios franceses que el ruido de una explosión se oye claramente en las cajas negras.
Al respecto, Al Muqadem sí reconoció que en el último segundo de la grabación registrada en las cajas negras se escuchó "un sonido que requiere un análisis espectral (con un espectroscopio) para identificar su naturaleza".
