Un grupo de 19 solicitantes de asilo eritreos abandonaron ayer Italia para llegar a su nuevo destino, Suecia, un traslado que supone el primero del plan de reubicación de 160.000 refugiados entre los países de la Unión Europea (UE).Se trata de 14 hombres y cinco mujeres que partieron a bordo de un avión de la Guardia di Finanza (Policía fiscal y de frontera) desde el aeropuerto romano de Ciampino.Su destino es Lulea, una ciudad del norte sueco próxima al círculo polar ártico y en el que las autoridades del país nórdico tramitarán su estatus de refugiado. De cara a este viaje los eritreos se mostraron esperanzados y no dudaron en posar ante la prensa sonrientes, hicieron gestos de victoria y agitaron el documento que acredita su identidad, previo trámite para el reconocimiento de persona refugiada.Uno de ellos, Solomun, de 33 años, dijo no tener palabras para expresar lo que siente ante el inicio de su periplo hacia el norte europeo y calificó este hecho de "un milagro".Se trata de personas que llegaron a los puertos italianos de Catania (Sicilia) y Lampedusa después de cruzar el desierto y el Mediterráneo en su huida de los conflictos que afectan actualmente a Eritrea, en el cuerno de África. Así se lo explicó a EFE Pietro Migliaccio, coordinador de la Cruz Roja de Roma, y señaló que "para estas personas seguramente hoy es un día feliz".
