El Ejército israelí desplegó en el sur del país dos baterías antimisiles más tras el ataque del viernes 18 con tres cohetes desde la Franja de Gaza palestina que causaron daños materiales.
Una de las baterías "Cúpula de hierro" fue desplegada ayer, domingo, en la ciudad de Sderot, que el viernes por la noche sufrió el impacto de dos cohetes palestinos en zonas habitadas sin causar daños, informaron fuentes militares.
Uno de ellos cayó en el jardín de una casa y el otro en una zona industrial, causando únicamente daños materiales a un autobús.
Un tercer cohete fue disparado esa misma noche contra la localidad de Ashkelón, y fue interceptado por una de estas baterías.
Después de esos ataques y el bombardeo de respuesta israelí en Gaza horas después, la población de Sderot reprochó al Gobierno de Benjamín Netanyahu el haber dejado desprotegida la ciudad a pesar de tener indicios de un posible lanzamiento de cohetes.
Ello después de que un día antes el Ejército haya desplegado una batería en la ciudad de Ashdod, unas decenas de kilómetros más al norte, por el temor a que milicias palestinas disparasen cohetes a raíz de la detención de nuevo de un militante de la Yihad Islámica, y de la espiral de violencia en Jerusalén y alrededores estas últimas semanas.
La segunda batería ha sido instalada ayer en la ciudad de Netivot, al este de Gaza y en dirección a Beer Sheva, capital del desierto del Negev.
En círculos militares se teme que la crítica situación en Jerusalén, donde manifestantes palestinos y fuerzas policiales israelíes se han enfrentado esta semana dentro de la Explanada de las Mezquitas, pueda derivar en una escalada mayor en la frontera con Gaza.
Los choques alcanzaron su punto fuerte el viernes 18, tras los rezos en las mezquitas en la ciudadela antigua, donde las autoridades limitaron los accesos al principal santuario musulmán, la mezquita de Al Aqsa, y se extendieron a los barrios palestinos de la urbe y a decenas de localidades en Cisjordania.
