El ministro de Comunicación Social de la Presidencia de Brasil, Edinho Silva, pidió ayer que se investigue y aclare su gestión como tesorero de la campaña electoral de la presidenta Dilma Rousseff, después de que su nombre fue citado en supuestas irregularidades junto al caso de corrupción en Petrobras.
"Soy plenamente favorable a que se investiguen todos los hechos y que todas las dudas sean aclaradas", señaló Silva en declaraciones reproducidas por la edición digital del diario O Globo de Río de Janeiro.
El sábado, según el diario O Estado de Sao Paulo, el procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) investigar a Silva; al ministro-jefe de Casa Civil y excandidato en 2010 a la gobernación del estado de Sao Paulo, Aloizio Mercadante, y al senador opositor Aloysio Nunes. De acuerdo con la información, Janot vio supuestas irregularidades en las campañas presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva, en 2006, y de Rousseff, en 2010 y 2014, y pidió a la máxima corte investigar los hechos.
"Tengo la tranquilidad de quien actuó como coordinador financiero de la campaña presidencial de 2014 dentro de la legalidad. Las cuentas de la campaña fueron aprobadas por unanimidad por el Tribunal Superior Electoral (TSE)", señaló Silva. Las sospechas de irregularidades en la financiación de las campañas electorales surgieron a partir de las declaraciones del empresario Ricardo Pessoa.
