El líder del Partido Radical ucraniano, Oleg Liashkó, exigió ayer que se celebre un referéndum nacional sobre la concesión de un estatus especial de autogobierno a los territorios controlados por los separatistas prorrusos en el este del país.
"Exigimos a las autoridades someter a referéndum la cuestión sobre el estatus especial del Donbass (las regiones orientales de Donetsk y Lugansk). Que decida el pueblo el futuro del país, no los políticos vendidos", exclamó Liashkó desde la tribuna del Parlamento de Ucrania.
Su Partido Radical abandonó ayer la coalición de Gobierno en protesta por la reforma constitucional sobre la descentralización del país, aprobada hace dos días en primera lectura y contemplada en los acuerdos de Minsk para el arreglo del conflicto en Donetsk y Lugansk.
Al igual que los ultranacionalistas de los partidos Svoboda y Sector de Derechas, que organizaron, el lunes 31 de agosto, violentas protestas frente al Parlamento, la formación de Liashkó considera que permitir el autogobierno en los territorios sublevados es una concesión inaceptable a los separatistas.
El portavoz del Parlamento, Vladímir Groysman, respondió a Liashkó que "no tiene ningún sentido consultar a la población sobre temas inventados" y recordó que la comunidad internacional, con Estados Unidos y la Unión Europea, ha saludado la reforma constitucional.
Tres soldados de la Guardia Nacional de Ucrania, cuerpo de seguridad militarizado del Ministerio de Interior, murieron a consecuencia de las heridas recibidas por el lanzamiento de una granada y varios artefactos explosivos durante los enfrentamientos del lunes entre manifestantes radicales y las fuerzas de seguridad. Más de un centenar de heridos en los enfrentamientos, entre ellos 131 miembros de las fuerzas de seguridad, permanecen ingresados en distintos hospitales de Kiev, diez de ellos en estado grave.
El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, acusó a Rusia de "destruir la seguridad europea y mundial al anexionarse Crimea y desatar un conflicto armado" en el este de Ucrania, en un mensaje a la nación difundido ayer con motivo del 70 aniversario del final de la guerra soviético-japonesa.
"Las sangrientas lecciones de la Segunda Guerra Mundial no pueden quedar en nada. Parar al agresor sólo es posible con esfuerzos conjuntos, como hace 70 años. (...) La descarada agresión rusa es una amenaza no sólo para Ucrania, sino para todo el mundo civilizado, su seguridad y estabilidad", advirtió.
El mandatario ucraniano llamó a todos los pueblos del mundo libre a actuar decididamente con un frente unido contra el agresor ruso que ha empezado una guerra "híbrida" contra la Ucrania soberana.
