La justicia egipcia volvió a condenar ayer a tres años de prisión a tres periodistas del canal catarí Al Yazira por "difundir noticias falsas para dañar a Egipto", en un proceso muy criticado por ONG internacionales y que la abogada de uno de los procesados calificó de "fiasco".
Se trata del reportero egipcio Baher Mohamed, el egipcio-canadiense Mohamed Fahmi y el australiano Peter Greste, condenado en rebeldía tras ser deportado a Australia el febrero de 2015. Junto a ellos, otros tres imputados fueron encontrados culpables de los mismos cargos, entre los que se encontraba el de trabajar en el país sin los permisos pertinentes.
La sentencia, leída por el presidente del tribunal, Hasan Farid, en la Academia de suboficiales de la Policía, fue recibida con gran decepción por los representantes y familiares de los acusados, que presenciaron la sesión junto a decenas de periodistas.
Visiblemente afectada y con lágrimas en los ojos, la mujer de Fahmi, Marwua Fahmi, aseguró a EFE tras escuchar el veredicto que espera que el presidente del país, Abdelfatah al Sisi, lo indulte. "No hay igualdad, esperamos que el presidente lo indulte. Igual que hicieron con Greste, que lo dejen marchar. Le pidieron que renunciara a la nacionalidad egipcia para expulsarlo a Canadá, pero luego no cumplieron su compromiso", agregó. Peter Greste fue deportado en febrero por el Gobierno y, posteriormente, Fahmi renunció a su pasaporte egipcio esperando que le fuera aplicada una medida similar a la de su compañero australiano.
La abogada de Fahmi, Amal Clooney, que calificó el proceso de "fiasco", también mostró su esperanza de que su cliente sea indultado y deportado.
"Vamos a mantener una serie de encuentros con representantes del Gobierno y vamos a pedir la inmediata deportación del señor Fahmi a Canadá. Su colega Peter Greste fue enviado a Australia, lo que pensamos que debería ocurrir en el caso de Fahmy", dijo.
